Pude haber imaginado miles de cosas, miles de aventuras en mi vida, pero debo decir con certeza que jamás imagine estudiar arte en un lugar como Australia. Una nueva cultura, nuevas costumbres, estilos de vida tan distintos a los propios, pero sobre todo el mayor reto fue, sin duda alguna, el idioma. Precisamente en ello pude comprobar lo cierto de las palabras de David: el arte, hablase yo español o ingles, era un lenguaje casi imperceptible que envolvía el inherente poder del proceso creativo con la gran oportunidad que me brindaba para expresarme sin palabras, espontánea, imaginativa y auténticamente, y al experimentarlo, me iba conduciendo a una realización personal, a una reparación emocional y a una recuperación de mi esencia tan velada en ese momento.
| Clear Waters |
A través de una comunicación símbolica los dibujos, pinturas y grabados, se convirtieron en un intenso intercambio verbal, consiguiendo alcanzar mi percepción interna, conduciendome así a cambios positivos con el crecimiento de mi verdadero yo.
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